sábado, 24 de julio de 2010

SMM: Social Media Marketing

Las redes sociales suponen un punto y aparte a la hora de hacer búsquedas en la web, desde su despegue en la Sociedad 2.0 se han convertido en un elemento de promoción y visibilidad online tan importante como los buscadores, sobre todo en determinados sectores empresariales, donde el ocio y entretenimiento se lleva la palma.

Pero cuando hablamos de SMM (Social Media Marketing) no debemos quedarnos sólo en las principales Redes Sociales (Facebook, Twitter, Linkedin, Bebo...), sino que estamos englobando de todo aquello que se relacione con la reputación en la red de una web, desde agregadores de contenidos, a blogs y microblogging, por poner sólo unos ejemplos.

Las acciones de influencia positiva y la posibilidad de establecer una interación entre los usuarios y la empresa es su base primorcial, un diálogo en el que sea tan importante lo que tienes que decir cómo escuchar lo que te reclaman y necesitan, algo hasta ahora impensable sin las no siempre fiables “encuestas de opinión”.

Aunque en un principio todo este universo social surgió como una forma de comunicación interpersonal y conexión mundial a gran escala en pequeños submundos o perfiles, se ha convertido en un filón para las compañías, contando además con la ventaja que muy pocas saben sascarle partido a sus múltiples posibilidades, por no hablar de las que no se fían o siguen a la expectativa. Quién encuentre la clave definitiva tendrá la panagea en sus manos, siempre teniendo en cuenta que la web 3.0 está a la vuelta de la esquina y somos muchos los que estamos a la espectativa de si conceptos como la aplicación 3D, la inteligencia artificial o la web semántica encontrarán su hueco o se harán con el mercado.

Imagen: Social Red. Fuente: Wikimedia Commons. Licencia GNU. Autor Daniel Tenerife.

SEO y SEM: Breve Introducción

SEO se puede definir como el conjunto de técnicas de optimización para motores de búsqueda, tanto las realizadas onsite (dentro de la propia web) como las offsite (fuera de la misma), mientras que SEM, trata sobre la promoción y la visibilidad de un sitio mediante PPC (Pago por Clic) y/o publicidad contextual, siendo uno de los servicios más empleados Google Adwords.

En el caso de Google y para que nos entendamos, SEO sería los resultados de búsqueda englobados dentro del recuadro naranja y SEM los enlaces patrocinados (en verde) Mientras que el primero conlleva un trabajo a medio-largo plazo (dependerá del sector y la competencia de los criterios por los que queramos posicionarnos), la aparición en la primera página gracias al segundo es instantánea, de ahí que se consigan resultados a corto-plazo, en función del gasto que queramos hacer.

Para un posicionamiento orgánico/natural se tienen en cuenta más de 200 factores, además y pese a que existen diversos manuales y consideraciones a tener en cuenta nadie puede asegurarte aparecer en el Top 10 y si lo hacen te están engañando, eso sí, un trabajo bien hecho y en un promedio de 6 meses, puedes obtener los primeros frutos, que a la larga, son mucho más rentables que las estrategias SEM.

Si hablamos de Adwords podemos decir que es publicidad patrocinada de pago que se realiza mediante un sistema de puja, aunque ya le dedicaremos más post a éste tema en concreto y cómo realizar y optimizar una campaña. Imaginémos que tenemos una web de un hotel en Madrid y lanzamos una promoción especial de verano. En ese caso, y sin un trabajo SEO previo sería imposible aparecer en Google para, por ejemplo, “Ofertas hoteles Madrid” durante este periodo estival, de ahí que se recurra al SEM.

Otro de los casos es ante el lanzamiento de una nueva web, donde podemos arrancar con publicidad contextual mientras realizamos el trabajo interno y externo orgánico de cara a buscadores. Es decir, que ambas no se excluyen sino que se complementan, pero ya iremos viendo más adelante cómo hacerlo.

El monopolio de Google

Aunque en los últimos meses se viene hablando de una tendencia de búsqueda cada vez mayor en las Redes Sociales, sobre todo en Facebook y Twitter, las búsquedas en internet siguen estando dominadas por Google desde que la tesis doctoral de Larry Page y Sergey Brin tomó forma en 1998, desplazando al por entonces popular Altavista.

Desde entonces muchos, otros han intentado (y siguen haciéndolo) arrebatarle parte del pastel al motor de búsqueda preferido por los internautas, sin mucho éxito. Existe competencia, es cierto, por lo que en principio no se podría hablar de monopolio entendido como tal, pero si nos referimos a la parte que habla de privilegios o incluso a la oferta de un producto diferenciador y destacado sobre el resto se llevan la palma. No son los únicos, ¿son los mejores?

Los resultados son claros y las distancias avismales. La siguiente imagen corresponde a las estadísticas del último mes de uno de mis blogs, en concreto, al número de visitas recibidas desde cada uno de los buscadores... y esos mismos datos podrían extrapolarse al resto de las páginas web, no sé si del mundo, pero al menos sí de España, que de momento y hasta que empecemos con el posicionamiento multi-lenguaje es en el que vamos a centrarnos.

¿Merece la pena por tanto dedicar tiempo al SEO para al menos Yahoo! Y Bing? Pues según mi punto de vista sí y no, me explico: Igual que se reomienta aprovechar el “Long Tail”, cualquier visita de calidad es bienvenida. Desde mi experiencia creo que Yahoo! es de todos el que mejor indexa, en el que antes consigues resultados y el más gratificante en cuanto a “Top 10” se refiere, mientras que a Google y a Bing hay que echarles una manilla de vez en cuando, así que en principio únicamente daría de alta el dominio en sus respectivas Herramientas para Webmaster, haría el Sitemap y robots.txt orientado a todos y me centraría en seguir las directrices de Google, siguiendo la premisa de la última década y sin perspectivas de cambio: si no estás en Google, no existes.

jueves, 22 de julio de 2010

Yo SEO luego existo

Mis primeras prácticas como estudiante de periodismo fueron en un diario local de Madrid, no me pagaban, tardaba dos horas en llegar a la redacción y estaba otras cinco dando vueltas con la cámara de fotos al hombro preguntando a quien me encontrase si tenía alguna queja del vecindario... Al mes descubrí que eso no era lo mío.

Las siguientes fueron en una empresa como redactora de contenidos orientada al posicionamiento. Para alguien cuyo sueño siempre ha sido ser novelista fue toda una frustración escribir de hipotecas, cuentas de ahorro, pensiones y similares sólo preocupada por aumentar la densidad de palabras clave en los textos sin perder la coherencia en temas que no sabía ni qué significaban.

Aun así, dentro de inumerables prácticas black hat SEO me llamó la atención el reto que suponía entender el idioma de Google, porque no nos engañemos, de momento y al menos durante una larga temporada, es quien decide lo que es visible o invisible en la red (ya tendremos tiempo de profundizar en este tema) sin necesidad de recurrir a prácticas truculentas, escribiendo sobre lo que te gusta y ante todo, recibiendo el reconocimiento de los usuarios, porque no olvidemos que querer escribir un Best Seller es una necesidad consciente o incosciente de que los demás te reconozcan, para bien o para mal... de alimentar tu ego, de ser una Belén Esteban de las letras.

Sin ánimo de enrollarme y contar toda mi experiencia profesional, que total, al ritmo que cambia la red y los algoritmos no serviría de nada, este blog nace para hablar de lo que más me gusta: yo misma... bueno, yo misma y mi experiencia como consultora SEO, SEM y SMM, porque es el único entorno, dentro de esta vanidad desmesurada y exagerada literariamente, en el que de verdad existe una democracia donde todos necesitan compartir sus logros y fracasos, sin miedo ni pudor, para intentar ver la luz en este complejo mundo.